El "Desequilibrio Químico" en los Problemas de Salud Mental


Norepinefrina: desde la Agitación al Pánico



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Norepinefrina: desde la Agitación al Pánico

La norepinepinefrina (noradrenalina o NE) es el neurotransmisor que normalmente se asocia con la respuesta “pelear o huir” ante el estrés. Está altamente vinculada con las respuestas y reacciones físicas, puede aumentar el ritmo cardíaco y la presión arterial como también crear una sensación de pánico y un temor abrumador. Este neurotransmisor es similar a la adrenalina y se cree que establece los niveles umbrales de la estimulación y la excitación o agitación. Emocionalmente, la ansiedad y la depresión se relacionan con los niveles de norepinepinefrina del cerebro, ya que este neurotransmisor parece mantener el equilibrio entre la agitación y la depresión.

Los niveles bajos de norepinepinefrina se asocian la pérdida del estado de alerta, una memoria deficiente y la depresión. La norepinepinefrina parece ser el neurotransmisor de la “agitación” y por esa razón, los niveles más bajos de lo normal de este neurotransmisor producen niveles de excitación e interés por debajo del promedio, un síntoma hallado en muchas enfermedades psiquiátricas como la depresión y el ADHD. Es por esta razón que los medicamentos para la depresión y el ADHD con frecuencia actúan sobre la dopamina y la norepinepinefrina, en un intento por restaurar los niveles normales de ambos.

Aumentos leves en los niveles de norepinepinefrina producen una agitación incrementada, algo conocido como lo que producen los estimulantes. Se considera que esta agitación o excitación es placentera y muchas “drogas callejeras” como la cocaína y las anfetaminas aumentan los niveles de norepinefrina del cerebro. Este aumentado estado de excitación es placentero, y vinculan estas sustancias con su potencial de adicción. La investigación nos dice que algunas personas consumen antidepresivos para desarrollar un estado de “hipomanía” o satisfacción emocional y excitación física de la misma manera. Por esa razón, se aconseja a las personas que consumen los antidepresivos modernos que notifiquen a sus médicos o psiquiatras si se sienten “demasiado felices”.

Los niveles moderados de norepinepinefrina crean una sensación de agitación que se vuelve incómoda. Cabe recordar que este neurotransmisor está fuertemente vinculado a las reacciones físicas. Un incremento moderado crea preocupación, ansiedad, un reflejo de respuesta exagerada, nerviosismo, temor a las multitudes y a los lugares cerrados, una concentración deficiente, alteraciones del sueño y cambios físicos. Los síntomas físicos pueden incluir una fatiga rápida, calambres o tensión muscular, irritabilidad y una sensación de vivir al límite. Casi todos los trastornos de ansiedad involucran incrementos de norepinepinefrina.

Los aumentos severos y súbitos de norepinepinefrina se asocian con los ataques de pánico. Quizás la mejor manera de visualizar un ataque de pánico es recordar la asociación con la respuesta “pelear o huir”. La respuesta de “pelear o huir” es una reacción química a una situación dramática y amenazante en la cuál el cerebro produce cantidades excesivas de norepinepinefrina y adrenalina – dándonos una fuerza extra, una mayor energía o excitación, rigidez muscular (para pelear o huir) y una desperada sensación de que debemos hacer algo inmediatamente. Esta respuesta animal fue activada al comienzo de la vida del hombre cuando un oso se presentó en su cueva o cuando se enfrentó con un tigre en la selva. En los tiempos modernos, imagine su reacción si cuando está mirando televisión tranquilamente, alguien o algo trata de derribar su puerta y atacarle. En la reacción de “pelear o huir”, la química de su cerebro y su cuerpo lo preparan para huir de la situación o pelear hasta la muerte.

Un ataque de pánico es la activación de la reacción química de “pelear o huir” sin que se presente un oso en su puerta. Es como una respuesta animal de auto protección que se activa accidentalmente, cuando no existe ninguna situación real que amenace su vida. Conocidos hoy como ataques de pánico, pueden presentarse mientras está en la tienda de comestibles, en la iglesia o cuando menos lo espera. Como la norepinepinefrina es un neurotransmisor que actúa rápidamente, el ataque de pánico puede durar menos de diez minutos (pero se siente como si durara horas), y se sentirá agitado y sacudido por varias horas. Los ataques de pánico son eventos fuertes, físicos y químicos e incluir los siguientes síntomas:

· Palpitaciones, aumento del ritmo cardíaco o latidos fuertes

· Sudoración y cambios en la temperatura corporal

· Temblores o espasmos

· Falta de aliento o sensación de ahogo

· Sensaciones de asfixia

· Dolor de pecho y malestar

· Náuseas o malestar estomacal

· Mareos, vértigo o sensación de desmayo

· Sentido de irrealidad, como si uno estuviera fuera de uno mismo

· Temor a la pérdida de control o a volverse loco

· Temor a morir

· Adormecimiento y cosquilleo en todo el cuerpo

· Escalofríos y calores

Si pensamos en el ejemplo del automóvil, un ataque de pánico es el equivalente de nuestro panel de controles encendiendo todas las luces de alerta – su nivel de estrés es demasiado alto. Los ataques de pánico, o las descargas de norepinepinefrina, también pueden ocurrir por accidente como cuando se crean por el consumo de ciertos medicamentos. Los medicamentos para algunas enfermedades médicas pueden causar un ataque de pánico o incrementar los niveles de ansiedad. Los medicamentos que se usan con frecuencia para el asma, por ejemplo, pueden generar ansiedad o ataques de pánico.

El tratamiento de los niveles bajos o altos de norepinepinefrina en el cerebro involucra diferentes estrategias. A menudo, los bajos niveles de norepinepinefrina se tratan utilizando antidepresivos más nuevos. Muchos antidepresivos nuevos, conocidos como inhibidores de reabsorción de serotonina y norepinepinefrina (SNRI) de marcas comerciales como Effexor y Serzone, tratan la depresión incrementando los niveles de ambos neurotransmisores, la serotonina y la norepinepinefrina.

El tratamiento para los niveles altos de norepinepinefrina, como los que se encuentran en los trastornos de ansiedad y pánico, involucran una disminución de los niveles del neurotransmisor, directa o mediante el uso de medicamentos que incrementan otro neurotransmisor que inhibe o disminuye la acción de la norepinepinefrina. Uno de esos neurotransmisores inhibidores es el GABA, también conocido como Ácido Gama Aminobutírico.



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